31.10.08

altar de muertos





abuelo, gracias a ti empecé este blog.

justo para las fechas de tu muerte.

te quiero mucho. estoy pensándote.

26.10.08

vuelvo a pronunciar la última pregunta:
qué soy
qué bestia seductora, qué animal terrible
bajo esta luz amarilla, yéndome a viajar

hasta las fuentes primarias
entre pirámides
sin tanta inseguridad ni tanto miedo

zapatos voladores

para mara, con fe

llévelos, llévelos / zapatos voladores / en todos los colores / en todos los tamaños / llévelos, llévelos / viaje todo el año / llévelos, llévelos / no hace falta / pasaporte / llévelos baratos / vaya al sur / o vaya al norte / llévelos, llévelos / zapatos voladores / en todos los tamaños / en todos los colores / llévelos baratos / viaje sin temores


1
los días de aeropuerto tiene que haber fe:
en la máquina, en el clima
en la policía, en la humanidad
en la cooperación internacional, en las aduanas
en las escaleras eléctricas
en la sincronía de los relojes
en la belleza del azar y sus movimientos armónicos fe
en las tarjetas de crédito
en la información digital sobretodo fe
en la comunicación
fe en los pilotos y sus tecnologías de guerra
fe en la paz mundial
en la bolsa de valores
en los bancos
en la presión del aire
en los brazos, en las piernas, en la espalda
en la mochila
tengo fe

2
le estado juntando palabritas claves
para inventar un amuleto que me transforme
en maquinaria voladora
sabia ejecutora del despegue
sin tanto afecto que estropee las turbinas
justo antes de salir de viaje

3
camino a lo vital, estoy volando
atravieso los puntos cardinales
mi poesía repite sus imágenes
es un recinto de espejos frente a frente

4
te presto mis pies fríos este insomnio
para que haya en tu otoño algún desvelo menos
otro sueño de aeropuerto que nos renueve el credo
porque tengo fe, cada vez más
aunque se acerque el calendario de una profecía que nos rompa las paredes
en nuestro cuerpo existe la máquina del tiempo
no hace falta
la velocidad de la luz

llévelos, llévelos / zapatos voladores / en todos los colores / en todos los tamaños / llévelos, llévelos / viaje todo el año

6
queridos pasajeros,
favor de abrochar sus cinturones:


la cruz que forma mi cuerpo
cuando abro los brazos
es un aeropuerto

por mi lengua
están despegando
los aviones
se siente bien estar aquí, como adentro de lo correcto (aunque lo correcto mío nunca tiene que ver con lo correcto estándar). sólo andando a pie me siento libre y me gusta el continente que casi casi no termina de acabarse. algún día caminando voy a llegar al mar y será otra mi alegría. pero ahora tiene que ver con marcadores permanentes y un libro intervenido por xavier y yo según se despliega nuestro viaje, con estar en casa de anaïs y tomar café de olla y comer jocoque con aguacate y pimienta mientras leemos en voz alta piedra de sol de octavio paz y el tiempo se alarga y se acorta como si fuera de chicle o de masa de pan. coyoacán, san ángel, las calles empedradas, bares del centro histórico a los que no había entrado antes, cerveza oscura y mezcal y una danza serena en los viveros con mi gran maestro fede que me vuelve a hablar de la semilla, de los círculos, de la tierra, avanzar retrocediendo, de los principios y de los finales. ver pasar las nubes hace que me duela adentro de los muslos. y se siente bien.

11.10.08

cadáver delicioso

xavier, nicole, rubén, zevio [30 de septiembre 2008]

Sólo con un mito susurrado nos acercamos,

porque la historia del mundo es ficticia.
Me detengo en tu última letra y me consuela.
Si el ritmo se amarra a mi intención,
todo lo que diga (después de)
tiene certeza.
Veo cómo el círculo se cierra,
se destruye;
cómo, poco a poco,
se muere.
Porque todo comeinza en la mierda
y termina igual,
con un intermedio glorioso
de todas la emociones concebibles,
al igual que no;
porque desde hace tiempo
no pendulan los bombillos.


A la hora de la luz (de la verdad)
empiezan a dolerme la huídas.
una vez te hice llorar y mi ficción era
mentira.
Y ahora tu mirada es
tan cuestarriba,
que quisiera dibujar tu lengua en mi ombligo
hasta que sangre.


Sonríes.
Miro a través de tí y veo las islas
donde acabarán los círculos cuando se apague
el mundo.


Ya no quiero arena en la boca,
ni quiero tragar granitos ni sales
tuyas.
Quiero inhalar peces que me muerdan los oídos desde adentro.
Respirar profundo, vomitar,
y cortar la aorta.

9.10.08

cadáver exquisito

xavier, nicole, rubén, zevio [30 de septiembre 2008]

nunca ha existido una silla entre los dos
hoy es un buen día para decir mi miedo histórico
veo crecer mares y distancias dentro del mundo mares y distancias dentro
abro los ojos al tragar y perspirar un arcoiris que emana de la mierda

miro a través de ti y veo un volar de sueño
la lunan nueva llueve espesa en mi memoria y hasta su sombra empieza a crecer en los bordes de esta tarde que no es ésta
no quiero hacerme pedacitos y encontrar mis manos buscando nubes en el cuerpo
no voy a mentir aunque me ahogue de verdades que me hagan derramar los ojos en el pavimento de una cárcel cualquiera

tomémonos de manos. vámonos al aire como a otra inmensidad
aquí debiera el verso matar a su silencio (el silencio debe matar a la poesía)
doblar las bocas los papeles doblar un posible nosotros quebrantar los muros de un mañana
porque tus errores son los míos no te puedo perdonar

yo también cargo semillas hasta el vientre
se rebelan los puntos cardinales

7.10.08

magia

gusano, devuélveme mi sustancia y dame otra vez esta miserable alegría que llevo dentro, no sé dónde. mi cerebro, máquina inservible de doloroso funcionar, me impusla al cruel destino de mi saber histérico.

payaso, devuélveme mi sustancia.

bestia, devuélveme mi sustancia.

magia, dame tu sustancia caprichosa y toma en cambio esta horrorosa epidermis que no es mía. toma mis dedos, magia, y dame tu pezuña de algodón amarillo. dame tu careta y toma mis ojos de mirar convulsivo. dame tu cetro mágico y toma mi bastón de líneas firmes. dame tus patas y tu flauta de música de amaneceres y atardeceres enigmáticos y toma tú mi ciclo de esperanzas, sincroización absurda de mi eterno duelo. toma mi firmeza y mi recto camino y hazme partícipe de tus turbias y dobladas sendas.

árbol, dame tu tronco seco, sonoro y toma este macizo torso mío repleto de vísceras inútiles y porquería.

buho, dame tu mágico mirar siniestro y toma este turbio parpadear indeciso.

culebra, préstame tus dobleces.

cofre, dame tu asombroso hermetismo.

noche, préstame un poco de misterio. roba un poco de luz a mis pupilas cansadas de resplandores huecos.

brujo, dame tu pócima y un poema de números para esta página blanca de mi libro muerto.

pez, dame todas tus direcciones y déjame besar las algas un instante cuando todo sea sombra alrededor de tus mágicas escamas y tu cuerpo ópalo viscoso.

mi poema, inconcluso, necesita tu soledad, desierto virgen, ardiente desierto, árido desierto. dame un verso de calor que sea frío como el hielo cuando la reina noche se incorpore en su trono de charol ante tus ojos y los míos.

José María Lima
homenaje al ombligo (fragmento)

5.10.08

knickerbocker blues


no ha cambiado tanto el vecindario
ansley haynes sigue siendo superintendente de la estación del subway
los chamacos siguen en su esquina
como en todas las esquinas de los barrios como éste
rompieron en dos la lavandería
las patrullas merodean las aceras buscando a quién culpar
la tienda de licores la cierran a la misma hora
hay una tienda nueva en el local que siempre cambia
la luz de la casa que antes fue mi casa está encendida
me pregunto si todavía tendrá
la misma cerradura



29.9.08

los mapas

"existo en tu mapa destrozado por los viajes"- Carol

es cierto, los mapas se destrozan con los viajes. los mapas enmudecen, se hacen nada, vuelven a ser polvo. su chata densidad se expande, crecen. nunca llegan a ser lo que ostentan sus pequeñas letras negras. la distancia nunca es de papel. se desparraman. las carreteras tienen siempre muchas más muchas más curvas. los mapas nunca advierten los desvíos, las ruinas, las obras, las mejoras. el espacio es un fenómeno que cambia, un cuerpo vivo. un interminable árbol con sus ramas. los mapas no consiguen su intento rizomático. el mundo no es su mapa-simulacro.

17.9.08

caracoles

yari, a mí tambien me encantan. sobre todo los que se enroscan en espiral. creo que es lo único que puede decirse que colecciono. yo no sé por qué dicen que son de malasuerte. una tía mía lo dice. la otra tía dice que las mariposas son de malasuerte. nunca he parado de preguntarme por qué la gente se empeña en decir que cosas tan bonitas pueden hacer daño.

16.9.08

screw me



veo tornillos
el tornillo se parece al universo. tiene una espiral que brilla al contacto con la luz. a veces se oxida y se desgrana. pero eso le atañe a otro sentido.


toco tornillos
me entierro un tornillo en el pulgar derecho. necesito tocar las cosas que han dejado cicatrices en el tiempo.


huelo tornillos
estornudé y salió de mi nariz un tornillo viejo. ahora todo huele a metal, a taller mecánico, a herramienta.


lamo tornillos
si me besas, te regalaré un tornillo. siempre me gustó el sabor del metal y sus imanes.


oigo tornillos
el siglo baila al ritmo de una maraca de tornillos con sus tuercas. cuando se rompa la música, repararemos sus músculos quebrados.


¡tornillos tornillos tornillos!
atornillo mis sentidos unos con los otros y huele a metal el tacto de mis besos grises.
[ejercicio sensorial para taller septiembre algo]

15.9.08

Presentación de Secretos Familiares

por Xavier Valcárcel

"El dolor, como dice Segovia Potter, no tiene que ser, necesariamente hijo de la lágrima ni maquina de lágrimas. Basta con que sea conocido de un secreto para llamarse dolor". Dolor entonces no tiene que ver con los estadios del llanto sino con la altivez de los secretos que conoce. Es posible que una persona dolida no llore. Pero imposible que una persona dolida no se rebele en contra del dolor.

Secretos familiares, de Nicole Cecilia Delgado, no es un libro de llantos, pero es un libro rebelde y certero en contra de los ahogues de un dolor reconocible y que trastoca. La poeta lo sabe, señala desde la dedicatoria que los secretos contenidos en su libro no son solamente suyos, aunque son los suyos los que catapultan al lector. Los dolores familiares, o los secretos de familia sirven entre estas páginas como el detonante de una poesía incomoda pero valiente, llena de reproches por necesidad.

Podría decirse que Secretos familiares es un libro de poesía confesional, pero sería demasiado fácil ajustarlo a un género poético basado en el yo, sobretodo cuando estos poemas no son sólo de la hija única y mujer detrás de la poeta, sino que estos son, o aquí se construyen los poemas del padre, de la madre, de un padrastro, de las tías entregadas al rezo. Es decir, que en Secretos familiares la voz del yo, pese a su protagonismo, no es la única que se escucha; también está la voz de la madre como una música de fondo, o su regaño; la voz de las tías con sus evasivas, como el coro de las Mamasijayas, de rey Andujar; la voz del padre inventada para dar explicaciones que quizás no llegarán. Quizás también estos secretos son los de los hombres y mujeres que todavía no han salido al paso, que no han escrito los suyos, quizás estos poemas son la voz de los que vayan identificándose.

Igual sería fácil decir sólo de Secretos familiares que es un libro de poesía cuando su construcción habla de un proceso puro de toma de controles. Aquí se ha tomado la historia familiar hasta su mito, la poesía hasta su calidad de narrativa, acá la escritora ha tomado el control de los medios de producción y publicación. En ese sentido, me viene a la mente un texto de Mara Pastor con relación a la publicación de su primer libro en formato artesanal que me parece pertinente adoptar para hablar, igual, de los procesos de este libro, que dice, “esta toma de controles no aboga por manifiestos sino que va definiendo un concepto de ética, de poética, en el cual la escritora hace el libro que tiene que hacer, que quiere hacer, independientemente de la lógica del mercado, de los editores, de los enramados pueblerinos, (yo le sumo, de los enramados familiares) y de los consensos literarios”.

Sepan ustedes que este es el segundo libro de la poeta, nacida en 1980, pero su primero publicado en formato artesanal. El pasado sábado 13 de septiembre se presentó con éxito, en la Librería Book Boulevard de Centro Europa, la tercera edición del mismo.

En secretos familiares, Nicole Cecilia Delgado ha hecho con su verdad un inventario en tríptico de dolencias cotidianas que difícilmente podrían resultar ajenas.

Primero el padre, que abre el libro, quizás por la urgencia o ser una silueta sin paradero pese a la ficción inventada; luego la madre, justo en el centro como espina dorsal; y un poema privado al final, como en una esquina, que tiene que ver con el padrastro, con los intentos del padrastro, con los intentos de su madre, con el intento de acallar, con el intento de autojustificarse. Dice la poeta “y quien me mira:/ se está volviendo loca/ y quien me oye:/ ¿qué estará diciendo?"

Tu padre, el primer aparte, habla de la urgencia de la figura paternal y busca el esclarecimiento de su ausencia. La poeta se llama a sí misma “huérfana de padre/ pero hija de un padre imaginario”. En ese sentido, el no saber, “yo no sé nada de mi padre/ no sé absolutamente nada” obliga al mito, a la inventiva a partir de la tragedia “si no me lo dicen voy pensar sólo lo más malo”, o a partir de la imaginería del héroe épico o de revolución, que aquí parecen ser sinónimos. “Si no me lo dicen voy a creerlo bueno/ voy a tenerle pena/ voy a querer buscarlo/ voy a quererlo/ revolucionario”. Sin embargo en tu padre están expuestas las expectativas, el padre sólo falta, no hay certezas de su muerte, la poeta escribe “no es que mi padre esté muerto/ es que no sé donde está”. Por ello el mito, la necesidad de construir certezas para desde alguna de ellas entablar la primera relación con él. Y no es que no existan certezas sobre el padre, hay una mención de dos fotografías en la que el padre tiene por constitución física un bigote, los ojos rojos, el pelo lacio, y una mención de las postales con veinte pesos cada cumpleaños hasta los diez años en las que con seguridad aparecía su grafía. Pero es que la poeta, al menos en el libro, sigue necesitando su presencia -sinónimo de comunicación en la que padre e hija puedan decirse de forma circular, ella quiere adelantarse, “estos son mis exitos/ aquí van mis errores”.

Por otro lado, Tu madre, es una radiografía puntillosa en la que puede reconocerse a la icónica madre soltera de la década de los noventa. Es un aparte desde la voz de la hija, más nostálgico que mítico o de imaginerías, sobre la experiencia de haber vivido y superado la presencia maternal. El lector encontrará aquí, los reproches por los golpes, a la familia como núcleo, por las conversaciones fallidas, en contra de la cotidianidad de ciertas rutinas caseras, reproches contra sí misma, contra su madre, por no ser la que esperaban, reproches al silencio. Sin embargo, más allá de los reproches hay un evidente agradecimiento de vida a esa madre, que es no es la nuestra, pero bien podría serlo: madre sola, mujer con pantalones, jefa de familia que tocaba Für Elise para olvidarse. Ese agradecimiento se hace evidente en el subtexto cuando dice “mi madre eligió darme la vida/ aun cuando no era necesario/ aun cuando las circunstancias/ pedían a gritos un aborto”, muy a pesar de ese poemínimo titulado Decisiones que lee “[de hija a madre]/ de haber sido tú yo no sería”. Sabe el lector en este aparte que se está frente a la rabia pero también de frente al homenaje. Dice la hija única de un opps, “en el fondo siempre supe/ que la revolución era mi madre con salario de mamá soltera”

En el Poema privado duele más la selección de los recuerdos. “mami siempre dijo cállate la boca/ déjate de llantos/ no le digas a tu abuela”. ¿El error? Vivir interrumpiendo una canción de amor. “Baja la voz”, la voz diciéndole “te lo buscaste”, luego señala “el no abusó de mi pero trató”. Después, y como siempre, las lógicas absurdas del perdón.

Salir de esto, que es el ultimo poema del libro, o de las culpas, o del inventario de secretos, o de las voces, queda aquí grabado entre las páginas como una especie de ars poética o de mantra que sugiere “transformar los feos trapos viejos en mantas de colores”, que sugiere remendar (haber cocido el libro a mano sustenta ese concepto del remiendo), que nos sugiere publicar la espina del dolor o una labor creativa a partir del desahogo que existe en contra de toda voluntad.
Pensar y abordar Secretos familiares de esta forma, me hace creer que tengo entre mis manos unos de los mejores, sinceros y más intensos libros de poesía puertorriqueña que haya tenido en mis manos jamás. En Secretos familiares se rebela y se revela aún más, al menos para mí, una de las jóvenes poetas más grandes e impresionantes del país.

10.9.08

voz árbol

me toma por sorpresa
late
adentro de mis órganos vitales
todo se mueve dentro de mí
todo se gesta
crecen semillas negras de papaya o de sandía
germinan en mi voz que baila en los balcones
esta noche
para mi voz no existe el límite del mar
o el otro límite
de comunidad seguramente protegida
por sus sueños a control remoto
no necesito salir en televisión
para que la voz germine y rompa las aceras
los portones
los discursos antiguos vestidos de revolución obstáculo
estoy con la voz más allá del mar que vuelve hasta la orilla del origen
con la voz enredadera fértil perdida en la espiral
delirio asesinado por fuerzas militares que se imponen en la página
que todavía es semilla
semilla de sílaba en la piel precisa
de mi voz árbol
mi voz raíz y tronco rama hoja flor fruto semilla
Comprende,
tan sólo tengo 25 días
y se me llenan los ojos de puentes
tras la puerta del misterio
ahora trato de escribir y no puedo
todo se ha hecho distancia
busco un lugar donde sentarme
a escribir un verso
y de momento
me quedo asombrado,
alguien
se ha robado el tiempo.

Iván Silén
1970

9.9.08

óxidosalitre




¡mira mara!

la pompa
Luquillo, PR

primera comunión

el domingo manolo me preguntó si creía en dios. estábamos tirados en su cama a la hora de misa, y yo le daba besos insistentes en su panza llena de dulces, que él se limpiaba con una mezcla de hartazgo, pudor, atrevimiento. yo buscaba las palabras adecuadas para explicarle. mi hermano acaba de hacer la primera comunión. en su colegio católico las monjas se aseguran de que tenga la preparación religiosa que más conviene a su agenda educativa. yo sí creo en dios, le dije torpemente, pero no le digo dios. para mí dios es la naturaleza y tú y todo lo que nos rodea. es todas las cosas, va más allá de lo que te dicen en la escuela. la poesía es mi forma de acercarme a lo sagrado, estoy segura. pero vayan a decírselo a las monjas mercedarias y a un niño de diez años que estudia en el colegio nuestra señora de la providencia. manolo no me hizo mucho caso. más tarde me llamó al celular acusándome de mentirosa. tú sí eres católica, insistía, mami me dijo que tú también hiciste la primera comunión.

intrépido pescador agarra una aguaviva con la mano

en méxico aguaviva es aguamala

pescados



La Selva [30/8/2008]
(xavi, volviste a pescar)
ayer vi más de doce peces saltando agonizantes entre los nudos de unas redes y no sentí culpa ni asco ni vergüenza. me reconocí carnívora (pelícano, gaviota, albatros) --parte natural de la cadena alimenticia, integrada mi presencia al ritmo cotidiano de la costa. vida y muerte en este límite, sin pena ni gloria la osadía de mi par de ojos contentos, golosos, hambrientos, victoriosos, saltando como los mismos peces, maravillados ante el milagro violento de la pesca.