
24.12.08
23.12.08
subir a la punta de un volcán. una estrella fugaz tan grande que alberga los deseos de las dieciséis personas que la vieron. caminar en la oscuridad. aprender de los elementos. entregar la palabra. avivar con poesía una gran fogata. ver despertar a la luna. abrazar. recibir al sol. montañas sobre el cielo. el nacimiento de los colores. las plantas de este cerro son imposiblemente hermosas. las piedras facilitan o entorpecen el camino. la gran helada mañanera. nieve y escarcha sobre las hojas quemadas de frío. la belleza tiene espinas. descender. otra vez la piedra, el fuego. temascal. libertad. amor y fuerza. mi cuerpo renovado. fe.
[subida al volcán cuatzin, xochimilco]
solsticio de invierno
gracias
porque el fuego suena
porque la música es fuego
porque la madera se deja quemar
porque el viento aviva las llamas
porque el cuerpo se abandona y se retoma y se renueva
por las piernas que hacen posible al mundo
por los sentidos, todos
por las reuniones donde no se necesitan nombres
gracias
porque los elementos logran que uno llegue al vacío
por todo lo que existe del otro lado del lenguaje
por el lugar donde se reproduce el silencio
porque la fuerza es algo que se cultiva y crece
porque a veces se equivocan los oráculos, las profecías
y los círculos empiezan a girar en nuestra mano
gracias
por la importancia de los círculos que hacen a las noches y los días
por la posibilidad de tener fe y andar desnuda
porque la desnudez no es sólo algo del cuerpo a veces
gracias
por todo lo que se pone en común para que la comunicación se dé
por el acento que vuelve diferente a las palabras
por las sonrisas y sus puertas mágicas
gracias
por el poder de la memoria
por la alquimia del recuerdo cuando se transforma
por lo concreto de lo natural y lo sagrado
porque el tiempo y el azar se cruzan a favor de nuestros ojos visionarios
porque el sueño es un recinto que baila al ritmo voraz de la esperanza
gracias
a la montaña
al fuego
a la madera
al viento
a la luz
al agua
a la piedra
al calor
al rojo vivo
al sol
al futuro
al trabajo que hace posible al futuro
al misterio, que siempre nos sorprende y nos despierta
al sonido
a la fuerza
al cuerpo que nos planta aquí
a la poesía que florece en el solsticio
gracias
porque el fuego suena
porque la música es fuego
porque la madera se deja quemar
porque el viento aviva las llamas
porque el cuerpo se abandona y se retoma y se renueva
por las piernas que hacen posible al mundo
por los sentidos, todos
por las reuniones donde no se necesitan nombres
gracias
porque los elementos logran que uno llegue al vacío
por todo lo que existe del otro lado del lenguaje
por el lugar donde se reproduce el silencio
porque la fuerza es algo que se cultiva y crece
porque a veces se equivocan los oráculos, las profecías
y los círculos empiezan a girar en nuestra mano
gracias
por la importancia de los círculos que hacen a las noches y los días
por la posibilidad de tener fe y andar desnuda
porque la desnudez no es sólo algo del cuerpo a veces
gracias
por todo lo que se pone en común para que la comunicación se dé
por el acento que vuelve diferente a las palabras
por las sonrisas y sus puertas mágicas
gracias
por el poder de la memoria
por la alquimia del recuerdo cuando se transforma
por lo concreto de lo natural y lo sagrado
porque el tiempo y el azar se cruzan a favor de nuestros ojos visionarios
porque el sueño es un recinto que baila al ritmo voraz de la esperanza
gracias
a la montaña
al fuego
a la madera
al viento
a la luz
al agua
a la piedra
al calor
al rojo vivo
al sol
al futuro
al trabajo que hace posible al futuro
al misterio, que siempre nos sorprende y nos despierta
al sonido
a la fuerza
al cuerpo que nos planta aquí
a la poesía que florece en el solsticio
gracias
21.12.08
i ching
Hay que atravesar las grandes aguas.
Es propicio tener a donde ir.
Fuego sobre la montaña.
Perseverancia trae fortuna.
Elevado éxito.
Es propicio tener a donde ir.
Fuego sobre la montaña.
Perseverancia trae fortuna.
Elevado éxito.
19.12.08
me embarazo de casas, de escaleras.
poco a poco, voy juntando cajas, construyendo lámparas que iluminen los pasillos, encontrando fotos de la infancia debajo de la espera. es la latitud, su ritmo lento. los espejos inventan artificios, la realidad también está a la espera. ahora sé qué quiero; hice algunas listas. me ha dado tiempo de desear tantas tantas cosas. han pasado años y ni cuenta me di.
14.12.08
::: vivir en revolución es cosa de cruzar la calle y de extender un par de metros cuadrados el perímetro de las posibilidades. a una cuadra de insurgentes, a dos cuadras de reforma. en un departamento número 13. el viejo discurso político se imprime sobre el nuevo mapa de todos los días. de ahora en adelante vivir en revolución es un asunto doméstico (como debe ser).
1.12.08
la casa
estoy deseando que haya una casa.
un espacio propio en donde poder invitarte
a comer o a dormir o a fumar o a oír música
(dependiendo de quién sea mi interlocutor en cada uno de los casos).
quiero rodearme otra vez de plantas de hoja suculenta
y elegir todos los colores de mi vida cotidiana.
quiero colgar mi ropa en ganchos
y caminar desnuda en una casa con las ventanas abiertas
a la que pueda llamar mi casa.
un espacio propio en donde poder invitarte
a comer o a dormir o a fumar o a oír música
(dependiendo de quién sea mi interlocutor en cada uno de los casos).
quiero rodearme otra vez de plantas de hoja suculenta
y elegir todos los colores de mi vida cotidiana.
quiero colgar mi ropa en ganchos
y caminar desnuda en una casa con las ventanas abiertas
a la que pueda llamar mi casa.
ciencias ocultas
para roxana, con quien no he vuelto a hablar
1. ciencias ancestralesuna vez creí que mi vida era la ciencia
el microscopio de mi abuela era un universo mágico
pasábamos horas preparando laminillas con todo lo que había en la cocina
maquillamos muchas veces la piel de cebolla con tinte vegetal
me gustaban las palabras estetoscopio y diapazón
eran parte de la rutina familiar junto a mi abuelo médico
2. ciencias neófitas
pasé muchas horas adentro de asépticos laboratorios
robábamos matraces del salón de química analítica
miraba las ventanas con gafas de seguridad
y así multipliqué mis deseos de salvar al mundo
creía posible
inventar un helado caliente para los días fríos
o construir una máquina maravillosa para hacerme transparente
me gustaba el profesor de biología
porque dibujaba en la pizarra las células más lindas de todo el edificio
aunque todos decían que era gay
yo iba a su oficina a leerle textos sicotrópicos
sobre mis hallazgos espirituales en el reino fungi
soñaba con aprender botánica
sentir la lentitud con que crecen los árboles frutales
y descubrir en las semillas dicotiledóneas
las partes de mi propio germen
siempre fui empática con los experimentos oncológicos
permití a estudiantes de premédica reunirse
en el agar-agar de sus placas petri
al otro lado de las huelgas más justificadas
3. ciencias insuficientes
me atraían las reacciones peligrosas
traté de aprender los nombres de todos los elementos de la tabla periódica
pero no tuve éxito
ahora sólo reconozco el helio de los globos en el parque
el olor sulfúrico de alguna gente que no me cae bien
o el fósforo de los crustáceos los domingos de mariscos
sé que mi cuerpo está lleno de procesos químicos
lo asumo cuando se me llena la panza de gases
o si empiezo a sudar después de un beso
4. ciencias fisiológicas
siempre tuve miedo a las epidemias contagiosas
desde pequeña mi abuelo me advirtió sobre sus riesgos
a veces confundo los términos taxidermia y taxonomía
nunca supe para qué sirven el hígado y el páncreas
me preocupa el hecho de que existe gente
que muere por combustión espontánea
[el otro día a lauri le subió demasiado la temperatura del cuerpo
y no pudimos hacer nada]
5. ciencias inútiles
quise destruir los algoritmos
la ciencia no era capaz de transformar en oro los metales más burdos
ni saber el futuro o curar enfermedades terminales
(mi abuelo médico nunca logró nada por la inminencia terrible de su cáncer)
quizá por eso preferí quedarme
con la panza haciendo ruidos no clasificados
y un montón de hiatos y palabras acentuadas
en mi registro molecular de dudas sin método científico
30.11.08
naipes
27.11.08
20.11.08
18.11.08
entomología surrealista

invade mi poema la flor del tiempo
crece musgo
canta la bromelia febril que cubre las paredes
de la selva lírica de la vigilia
en el trópico la muerte (a veces) es mentira
hay una costra viva
en el trópico la muerte (a veces) es mentira
hay una costra viva
germinando en la cruz de los panteones
en la alquimia de los puentes
la arquitectura de la idea es un fenómeno expansivo
que alberga a las arañas
a las moscas, a los saltamontes
(criaturas futuristas del reino animal)
su cuerpo de robot transforma los paisajes
y en la piel
una roncha delata su poder sobre nosotros
en la alquimia de los puentes
la arquitectura de la idea es un fenómeno expansivo
que alberga a las arañas
a las moscas, a los saltamontes
(criaturas futuristas del reino animal)
su cuerpo de robot transforma los paisajes
y en la piel
una roncha delata su poder sobre nosotros
foto: herminio rodríguez
11.11.08
paleta impresionista
hace unos días empezó a cambiar el mundo y no sé
desde qué trinchera seré útil
si ahora estoy coleccionando paisajes, botellas llenas de agua o de raíces
qué trance me lleva mientras una turista se toma fotos
frente al domingo en la alameda
convirtiéndose ella en uno más de los acontecimientos de la pieza
a destiempo, pero igual de integrada al ritmo colorido
de algo que mana de la tierra y hay días
que no debiera decirte demasiado de ninguna cosa así, posible o inventada
porque estoy pintadaen mi monólogo cansado transitando al otro mundo
de la memoria o el desconsuelo o la culpa o la añoranza o el vacío
simple vacío
y necesito del silencio de los cines
o la oscuridad bajo las sábanas
porque me dejaría enremolinar por la ilusión del vértigo
y sería la mujer más cursi del parque
la más enamorada
con tal de que algún beso me cerrara las compuertas
del registro demente de estos pensamientos inútiles
porque a veces no tengo el color de la calma de los lagos
o la calma de los lagos no siempre es lo que estoy buscando
porque sería la más silenciosa del museo
adentro de algún cuadro
mimetizada entre sus grises
y tendría que abrazarme a una canción que me sé de memoria
para llegar ilesa al día de mañana
es que hay cosas en la calle que me recuerdan algo y sé
con certeza atroz
que la luz de las panaderías tiene que permanecer encendida
para que después haya pan
el binomio de los amantes y los asesinos me conmueve más a ciertas horas
si recuerdo que una vez creí que los libros de historia
podían sostener los arcoiris, los eclipses
y me estrello contra su corrupta representación, su escrutinio excluyente
su estructura fatídica y brutal
porque la paleta de esta ciudad tanto más grande que mí misma
se me interpone:
las pústulas violáceas de un señor que pide limosna en el andén
la vejez amarilla de una mujer que vende suéteres de lana
el amor azul de las parejas en los bancos de los parques
las notas moradas de un tipo que toca saxofón desde su esquina
los globos vacíos de ese viejito caminante que conocimos en xilitla
los negros rizos de un muchacho que pasó por delante de nosotros
y yo necesité tocar, aunque no pude
porque no es lo mismo estar al aire libre
que sola en una ciudad tan monstruosa como benevolente
desde el día que rompí las flores del camino hasta mi casa
ahora sólo me sostiene creer en que una niña sí puede cambiar
el rumbo de su genealogía
que el amor lo puede todo
que va a llegar el amor
aunque todos los signos pronostiquen otra cosa
desde qué trinchera seré útil
si ahora estoy coleccionando paisajes, botellas llenas de agua o de raíces
qué trance me lleva mientras una turista se toma fotos
frente al domingo en la alameda
convirtiéndose ella en uno más de los acontecimientos de la pieza
a destiempo, pero igual de integrada al ritmo colorido
de algo que mana de la tierra y hay días
que no debiera decirte demasiado de ninguna cosa así, posible o inventada
porque estoy pintadaen mi monólogo cansado transitando al otro mundo
de la memoria o el desconsuelo o la culpa o la añoranza o el vacío
simple vacío
y necesito del silencio de los cines
o la oscuridad bajo las sábanas
porque me dejaría enremolinar por la ilusión del vértigo
y sería la mujer más cursi del parque
la más enamorada
con tal de que algún beso me cerrara las compuertas
del registro demente de estos pensamientos inútiles
porque a veces no tengo el color de la calma de los lagos
o la calma de los lagos no siempre es lo que estoy buscando
porque sería la más silenciosa del museo
adentro de algún cuadro
mimetizada entre sus grises
y tendría que abrazarme a una canción que me sé de memoria
para llegar ilesa al día de mañana
es que hay cosas en la calle que me recuerdan algo y sé
con certeza atroz
que la luz de las panaderías tiene que permanecer encendida
para que después haya pan
el binomio de los amantes y los asesinos me conmueve más a ciertas horas
si recuerdo que una vez creí que los libros de historia
podían sostener los arcoiris, los eclipses
y me estrello contra su corrupta representación, su escrutinio excluyente
su estructura fatídica y brutal
porque la paleta de esta ciudad tanto más grande que mí misma
se me interpone:
las pústulas violáceas de un señor que pide limosna en el andén
la vejez amarilla de una mujer que vende suéteres de lana
el amor azul de las parejas en los bancos de los parques
las notas moradas de un tipo que toca saxofón desde su esquina
los globos vacíos de ese viejito caminante que conocimos en xilitla
los negros rizos de un muchacho que pasó por delante de nosotros
y yo necesité tocar, aunque no pude
porque no es lo mismo estar al aire libre
que sola en una ciudad tan monstruosa como benevolente
desde el día que rompí las flores del camino hasta mi casa
ahora sólo me sostiene creer en que una niña sí puede cambiar
el rumbo de su genealogía
que el amor lo puede todo
que va a llegar el amor
aunque todos los signos pronostiquen otra cosa
10.11.08
9.11.08
arquitectura demente
beto ramón
muy cerca del castillo surrealista de edward james en la huasteca potosina hay otra construcción fantástica. no puede decirse que son estructuras comparables, aunque no cabe duda de la influencia que uno tuvo sobre el otro. la cosa es así. cuando estábamos en el museo de edward james en xilitla alguien nos dijo que fuéramos a aguacatitla, en el municipio de axla de terrazas, en donde había vivido don beto ramón, un curandero tradicional tan famoso que se hizo rico porque venía gente a verlo de todas partes de la república. en sus mejores tiempos atendía a más de 200 personas al día. dicen que era tan generoso que no cobraba las consultas, pero que la gente a quienes curaba quedaba tan agradecida que poco a poco fue erigiendo una fortuna y construyendo un pueblo. hizo su enorme castillo kistch mexicano, le dio casa a sus seres queridos en los terrenos vecinos, construyó su propia iglesia. está enterrado allí mismo, y hay un busto suyo tamaño real con la mano extendida, porque quiso que después de muerto siguiera viniendo gente a verlo y a pedirle sanación. cuando toqué su mano de bronce, juro que sentí que beto ramón me sonreía con benevolencia. pero ese no fue el único fenómeno mágico que sucedió en su casa. a las 12 del día del 2 de noviembre, sentados a la mesa frente a su altar de muertos (había tamales y chocolate caliente para toda persona que viniera a visitar a la familia en esas fechas), vimos un polvillo flagelado bajar del techo suavemente, como bailando. antes de que preguntáramos qué era, alguien nos dijo "¿ya las vieron bajar? esas son las almas de los difuntos..."
6.11.08
arquitectura fantástica
LAS POZAS DE EDWARD JAMES
Xilitla, San Luis Potosí

entonces, la belleza es esto:
el silencio del río que no deja de hacer ruido
y el lenguaje que necesita de la luz para plasmarse.
estaría días enteros echada en el suelo leyéndonos poesía porque en todo caso, lo que importa es el suelo y el contacto con la tierra. hoy no necesito que la fe mueva montañas porque la montaña está aquí y estoy haciendo un puente levadizo que es como un aletear de mariposa azul entre las manos.
tramas salvajes un fin de semana lejos
en el camino blancas osamentas imposibles
criaturas que mueren de vértigo al caer de lo más alto
arqueología tropical
verde de tanto llenarse de líquido la entraña
empiezan a importar poco los muertos
detrás del silencio de la espuma
o el tacto violento del agua que cae sobre sí misma
a fuerza de caer estoy olvidando poco a poco
lo esencial es repetirse
como se repite la cascada en su fluir interminable
nunca se sabe, dimensión y razón
son palabras que no tienen remedio
y tiene que haber fe
y buena voluntad
y tiempo
para decirles que la magia existe
paseo por viveros de coyoacán
hay palabras que puedo tocar hoy, que antes no podía. el diccionario es un universo lleno de texturas y colores y danzas. yo no puedo decir nada que no haya tocado antes, o por lo menos visto pero aquí, ahora, el joven matador de toros (eso es una canción de calamaro) se incorpora y baila sus propias percusiones, se multiplica, muge, y yo no lo quiero besar ni nada. empieza a gustarme que haya sol adentro del diccionario y que los toreros levanten el polvo de este parque y que yo esté tan lejos ya de todo lo que ayer creí necesitar con tanta urgencia. hoy sólo quiero calma y quiero fe sentada aquí en el parque aunque a veces me preocupa no tener nada que decir, andar tan simplemente en blanco (tabula rasa rasa) y que la brisa me duela porque te miro pasar deforme adentro de mi sueño.
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