5.3.07

transformaciones del desierto


a Oaxaca

regreso al lugar de la desolación y el tedio

la sequía me descubre

pensándole un corazón tan grande

que sabe sonrojarse de sí mismo

soy fototrópica

me tuesto al sol

el desierto me transforma en espina reptil

arruga la espesura de mi piel

dibuja fractales dérmicos conmigo

bailamos una danza seca

de artesana que construye con arena

sus sórdidos oasis

mi voz blanca arrastra piedritas de cal

sudor de tiza llueve el viento del desierto

cuenta historias de sus páramos de incendio

el aire marca pasos de aserrín

y sin embargo hay un camino verde

por donde aúlla un río

sus tiernos amoríos con la tierra

el paisaje grita con su árida garganta

soy un insecto

que sobrevuela los charquitos que apresuran

vagamente por la cuenca rota

se me enrosca una serpiente milenaria entre los pies

la arenilla me revela canas dulces

muto

cactácea

llevo al mar al lago al río adentro

estoy llena de agua

y tengo sed

3 comentarios:

María Tabares dijo...

¡Qué belleza de poema Nicole! logras trasmitir, el calor, la sequía, la arides, la sed y a tu ser inundado siendo uno con el paisaje blanco gris que recorrimos juntas.
Viva el méxico que nos ha recibido y que estamos conociendo. No hay mayor privilegio que ello junto con nuestra risa.

María

Lorena Illoldi dijo...

¿Verdad que es bello oaxaca?

A mi tambièbn me ha gustado...
pero aùn no alcanza a salir
la vida me trae en otros asuntos...

viva la pesìa comadre
fùme y màmese todo lo que pueda (porque ya abes lo que significa en mexicano "mamarse", verdad?) jejeje
...SALUD!!!!

Ana María Fuster Lavin dijo...

Maravilloso, que alegría leerte y releerte. Describes con ritmo, con sensibilidad con ese arte que siempre te ha brotado de los poros..
te quiero mucho