1.
este impulso de llanto se apresura. dice algo de mí, que a veces quiero ser a penas la historia que cuentan de mí los hombres que me amaron, el gesto del desvelo, la poesía que me toma por asalto, el eco del no se puede, mis berrinches, el castigo social que pagan aquellos que deciden irse solos a oler los poros de las piedras que se pulen en los ríos. soy ésta que no sabe amar de otra manera que no sea traicionando o traicionándose. perforo la noche, la cabeza de la noche. ella pide también descanso. afuera: luna llena. tú tampoco eras. perderse en este bosque de regresos hace daño. insisto. el tacto, el baile. el vaivén del mar y del muelle de la cama es lo único que salva y nosotros no necesitamos salvación. entonces, de dónde viene la percusión de la tristeza. el abismo imperdonable que nos deja el abandono a cada lado. cuando escribo lado me refiero a ti y a mí, escondidos en el quiebre binario de las cosas, pretendiendo encontrar la plenitud de imaginarse solos, juntos en la inmensa lejana inaudita inalcanzable soledad del otro.
2.
encender la luz a mitad de la noche. la luna el insomnio el frío el papel la imposibilidad del movimiento. me he sentido así otras veces. lo sé. hay que huir. hay que meterse en las páginas de un libro que le permita a una entregarse a sus locuras. no me gusta que alguien sepa que la piel el borde se compone de un gas tan volátil ésta fibra frágil que llora porque sí. que cada vuelco de luna la enloquece. en este cuarto hace calor. en aquel otro hace frío. en estas calles lo que quedan son las ruinas de un proyecto de amor inacabado, de una revolución que se traiciona en cada sílaba. la distancia política de los países que han quedado a la intemperie del poder, la costa al viento, el salitre oxidando las ventanas de las casas cercanas a la playa. el silencio. la tenue satisfacción que da la posibilidad de sumergirme en el agua de la página. las olas rígidas de las rayas que enderezan la escritura. ésto, míralo, es enloquecer. no poder dormir alguna noche en que la luna te hace sabotaje, se burla de ti, que no saliste hoy a verla nacer aunque era llena. aquí tengo que vivir tan de este lado de las cosas. el mundo, que no existe en la piedad, la pena o el espejo. el mundo pequeño de las islas que se miran a sí mismas con vergüenza, los lados de los ojos que palpitan y que estallan. hay tan pocas cosas que me calman: la certeza del mundo en las orillas y saber que el río va a llegar al mar, llorar llorar llorar buscar la aurora (una vieja que canta entre paréntesis una nota suspendida que siempre suena a la). me calman la intemperie, los balcones, las ventanas, los besos, la piel, los elementos, los túneles profundos que van a dar al agua, la lluvia, los grillos, estarme sola en medio de la noche sentada en una mesa con un dedo en el centro dibujando una espiral. tengo que irme. tan pronto salga el sol voy a tener que irme (al sueño, al mar, no importa a donde). a esta hora me visitan pensamientos que no tienen que ver con el idioma o con la posibilidad real de articularlos o con la posibilidad real de que me escuches o con la posibilidad real de que me entiendas o con la posibilidad real de que me quieras entender o con que puedas o con que te conmueva un poco y también tiembles. o llores o sudes o gires en la cama incomprendiendo mi pacto con la noche y las arenas, mi lívida locura. haciendo tú también alguna versión no ésta de los hechos. tengo que irme. a un lugar son eco sin tubos rotos que desperdicien agua a alguna cama donde llorar el desencanto el miedo el llanto se pueda compartir.
3.
suspiro
aquí se aquieta el trance
el agua del papel aguanta todo
es noble como el clima de las islas
la noche encierra lunas llenas en apartamentos insomnes
y ellas no saben escapar
14.7.07
12.7.07
cambios de ánimo
acá pasa todo tan rápido que una se vuelve más suceptible a los altos y bajos emocionales. cambiar de ánimo es tan fácil como cambiar de tren. ayer, luego de mi pequeña crisis mañanera, salí a la calle y firmé un contrato de trabajo. luego caminé acompañada bajo la lluvia por central park y el afrobeat de femi kuti me aceleró los pies y el ritmo. central park estaba llenísimo de las personas más guapas de nuevayork, lo juro. además, creo que la empatía colectiva de los conciertos llena a uno de una energía positiva mutitudinaria que te inflama la sangre. tiene que ser por algo que la orquesta de femi kuti se llama "the positive force". luego el abrazo de juan, que también ha decidido seguir su corazón y desechar a su yo corporativo para ser más él más escritor más dj. me dijo algo así como ´inspírame´y yo, que llevaba arrastrando los pies toda la mañana, tuve que juntar mis pensamientos y mis decisiones y la imagen que he construido de mí recientemente para poder corresponderle el abrazo y decirle que sí, que dejar el trabajo va a venirle bien y que me enorgullece saberme parte de un ejército anarquista que se da cuenta que la única revolución posible desde acá adentro del monstruo es la que se hace con la propia vida, en el ritual de las mañanas, en el cuerpo, en las relaciones con los amigos y con uno mismo. como había llovido, las luces de la ciudad se reflejaban en los charcos de la calle y eso siempre me ha resultado super bonito. sobretodo me gusta el reflejo de las luces verdes de los semáforos. entonces, tarde en la noche, concierto de la mala rodríguez junto a todas mis amigas brujas urbanas favoritas no podía ser mejor postre. la mala empodera. los abrazos de las natalias son tan curativos como el agua de mar. ayer nuevayork fue otra vez un lugar maravilloso, sorprendente, luminoso. además, regresamos a casa en taxi.
11.7.07
el hermitaño
hace un mes, antes de salir de Mexico, César me echó una lectura del Tarot (de Marsella, restaurado por Jodorowski). la forma que escogimos leer era de cinco cartas y se llamaba "tarot de la liberación" o "tarot del loco". era domingo, la noche anterior nos habíamos reunido en su casa los amigos y veníamos de almorzar mariscos. en el tianguis habían muchas familias comiendo sus ostras, pescadillas y caldos de pescado mientras miraban el fut en un televisor grandísimo. yo viajaba dentro de pocas horas y sabía que me esperaba un verano intenso, difícil, bonito, duro. sabía que después de los camarones venía el oráculo el pensamiento después la vida. la verdad, le tengo bastante respeto a esas vainas de adivinación. a veces desconfianza o miedo, no sé bien. el momento e barajar las cartas, elegirlas, voltearlas, me hace latir el corazón fuertísimo y siempre me tiemblan un poco las rodillas. fue una lectura bonita, salieron buenas cartas. incluso recuerdo que lloré mientras hacíamos juntos la interpretación. una de las constantes de la lectura se refería a dejar fluir mis instintos animales, a ser más libre con el cuerpo a dejarme llevar. creo que por eso disfruto tanto bailar y dormir a la intemperie en estos días. sin embargo, la carta que más me chocó entonces fue la del hermitaño. salió al centro y ocupaba el lugar que describía la forma de obtener el objetivo, la liberación. en el momento me pareció extraño y me asusté, yo, que soy tan social tan callejera. pero ayer, luego de este mes de viaje intenso, de playas descubiertas, de demasiados amigos, de pasar de casa en casa, dormí demasiadas horas y necesité silencio. me siento salida de un naufragio una catástrofe. me duele tanto tener la certeza de haber fracasado en el amor ya sin remedio, de no habernos dado suficiente de lo que no cuesta nada, de no haber querido tratar la piel del otro de mejor gana o con más cuidado (ya sé que sales y que intentas bailar y que te esfuerzas por hacer lo que conmigo resistise con convicción por siete años), lo único que necesito es encerrarme, estar sola sola, seguir llorando. no me imaginé que iba a significar esto, que tuvo que pasar todo este tiempo para comenzar a comprender. tal vez me cure de esto, tal vez aprendo a amar de otra manera, tal vez, tal vez...
2.7.07
1.7.07
irse
xavi me dice 'nico no te vayas' y yo pienso que prefiero que él me diga nico a que fede y andrés me llamen niqui todo el tiempo como me decía mi abuela cuando viva / pienso que xavi me dice 'nico no te vayas' y vuelvo a pensar en eso, en que ahora que soy ésta sí se puede volver. porque la isla pequeña de mis miedos me revela playas nuevas con oleajes violentos, con espuma violentamente blanca y espumosa, playitas escondidas entre piedras en la costa este que yo ya no conozco (todavía). ayer y antes de ayer conocí algunos parajes, playas que seguramente se han erosionado desde la primera erupción volcánica que nos permitió existir al borde siempre de los mundos, de los países que imagino en la distancia cada vez que voy al mar. eso de locura tiene ser isleña. una mira al mar como si huyera, como si el mundo fuera solamente las orillas, el oleaje, el agua, el vértigo, el revolcón que hacen las olas grandes con tu cuerpo caracol materia muerta comida para peces extraviados. xavi me dice 'nico no te vayas' y yo vuelvo a decir que me gusta que un poema arrastre nombres propios en los versos, que yo diga xavi, andrés y diga fede y alguien, ustedes, tengan que construir sus voces y sus rostros de la misma manera que si fueran una sinestesia una metáfora. ¿a dónde voy a irme? qué destino no va a hacerme huir alguna vez. entonces pienso que allá también me gusta, que extraño ya el vocabulario nuevo, que quiero caminar mis adoquines, llegarme hasta el final del callejón que ahora es mi casa. pero. escribo pero. siempre pero. en la sierra en el centro continente no hay cuerpos de agua donde sumergirse no hay orillas que te viajen hacia el mundo y eso duele. allá también habrá ese miedo de no poder huir. entonces miro mi tatuaje de la mano izquierda y sé que pronto necesito otro tatuaje. la silueta prehispánica de un pez en la cadera en las afueras de mis muslos, un pez compartido de poeta sin historia un pez de mar para llevarme el mar al cuerpo cuando quiera un pez de mar. 'nico no te vayas' me reclama, con un hilito de voz que no tiene convicción certeza posibilidad. xavi lo sabe. habemos gente que siempre se está yendo (como karina también o como rey) y ése es nuestro talento más sublime: la intensidad del aeropuerto la justa desazón de los adioses el vértigo sutil del los reencuentros. eso sólo eso sé y saberlo se parece a una alegría que duda tanto de sí misma. tengo que ponerme pantalones largos y zapatos para el viaje. ya me voy.
instantáneas
[ romper
la ley
sin que haga ruido
sin que se quiebre en mil
pedazos con filo
que hagan sangrar
la piel ]
.
[ la basura echa raíces en
río / piedras
las tuberías
rotas
le riegan el germen
las entrañas ]
.
[ durante
esta carrera
contra la luna de mi vientre
no lo niego
una espera algo
de sí
algo de ti ]
.
[ tengo derecho
a permanecer callada
esta mañana
a tomar mi café
sin sonreír ]
.
[ luna no me hagas sabotaje ]
.
la ley
sin que haga ruido
sin que se quiebre en mil
pedazos con filo
que hagan sangrar
la piel ]
.
[ la basura echa raíces en
río / piedras
las tuberías
rotas
le riegan el germen
las entrañas ]
.
[ durante
esta carrera
contra la luna de mi vientre
no lo niego
una espera algo
de sí
algo de ti ]
.
[ tengo derecho
a permanecer callada
esta mañana
a tomar mi café
sin sonreír ]
.
[ luna no me hagas sabotaje ]
.
la querencia
rey andújar sabía la verdad no nos mentía. ay anjelamaría. tu voz me da una libertad de enunciación apabullante desbocada loca. te siento vanguardia toda revolcución poética tanto amor tanta oralidad tanta vida cotidiana. tu poesía es como espuma que sale por la boca espuma rabia. tu poesía es como un chorro viscoso de sabe dios cuáles orificios. tu poesía de amor es tanto que ahora me atrevo a decirte tanto amor. y me da miedo.
28.6.07
27.6.07
sillas y mesas
quiero saber qué hago aquí, en este remolino sin tiempo, donde he vuelto a ser la yo de antes como si hace días los días hubieran dejado de pasar fulminantemente. vas a estar bien acá, me consuelo sabiéndote un poco menos solo, un poco menos triste, un poco más social y congeniando con las luces de la isla, volviendo a reír los mismos chistes con los amigos de siempre, que se sientan alrededor de una mesa a tomar medallas, a contar anécdotas, a convivir. luis ernesto sigue un poco sordo y se hizo un tatuaje super lindo en la espalda, ricky dice que se muda un tiempo para san juan, alex está igual, viendo a ver qué hace, dice, y mientras tanto, comparte, cocina, escucha. creo que todos están alegres de que vuelvas. yo, por el contrario, viajo, y cada vez que regreso me pregunto sorprendida por qué me fui.
¡hangueo hangueo!
la misma gente orbita las mesas a las que siempre se vuelve. trato de recordar todos los primeros y segundos nombres, a veces la memoria me traiciona. me gusta estar aquí, sudando, contenta, con la cara brillosita del calor, regalando abrazos y besos para los viejos tiempos.
24.6.07
sortilegio resignado
(poema a dos manos y dos voces: Nicole Cecilia Delgado y Xavier Valcárcel)
uno se cree que la poesía es un oráculo
con códigos que se descifran por herencia
con suertes echadas por un par de manos sabias
como si hubieran existido padres con manos siempre diestras
uno se cree que la poesía es un conjuro
que uno ha crecido con un don de idioma de otro mundo
capaz de refugiar a diez familias después de la tormenta
capaz de desatar designios tras la huella de tres versos
uno se cree que la poesía modifica la profundidad de la raíz
que la poesía es una paloma potencial entre las manos
uno se cree que el viento escupe versos octosílabos
sin saber que un verso no se crece en la saliva
ni entre dientes
uno cree que el viento tiene boca como en un cuento infantil
muerto de miedo ante al aullido de dolor que a veces llora en medio de la noche
que a veces llora sin consuelo y le recita poemitas a un amigo imaginario
uno se cree
que la poesía
tiene el poder
de reinventar
lograr que el mar enfurecido y la paloma hagan las paces
que el viento sea tacto o sea boca, la boca del tacto, o sea el tacto de la boca
uno tiene la certeza de que el verso acerca cuerpos en reposo
cuerpos en caída cuerpos en tránsito ante el semáforo fallido de la comunicación
uno se cree que la poesía puede maleficios
uno cree que la poesía determina circunstancias
uno cree que la poesía es dios bailando en un diptongo
uno se cree
sabe
tiene la certeza de que puede
contra el viento
contra el mar
contra la noche
contra la paloma débil que agoniza
contra el padre
contra dios y la tormenta
contra el dolor
contra los cuerpos
contra las manos mismas que la escriben
contra el poder y el llanto
contra el consuelo
contra las paces
contra el miedo a la raíz
uno se cree que la poesía puede tanto
puede tanto
tanto
tanto
y uno se equivoca
uno se cree que la poesía es un oráculo
con códigos que se descifran por herencia
con suertes echadas por un par de manos sabias
como si hubieran existido padres con manos siempre diestras
uno se cree que la poesía es un conjuro
que uno ha crecido con un don de idioma de otro mundo
capaz de refugiar a diez familias después de la tormenta
capaz de desatar designios tras la huella de tres versos
uno se cree que la poesía modifica la profundidad de la raíz
que la poesía es una paloma potencial entre las manos
uno se cree que el viento escupe versos octosílabos
sin saber que un verso no se crece en la saliva
ni entre dientes
uno cree que el viento tiene boca como en un cuento infantil
muerto de miedo ante al aullido de dolor que a veces llora en medio de la noche
que a veces llora sin consuelo y le recita poemitas a un amigo imaginario
uno se cree
que la poesía
tiene el poder
de reinventar
lograr que el mar enfurecido y la paloma hagan las paces
que el viento sea tacto o sea boca, la boca del tacto, o sea el tacto de la boca
uno tiene la certeza de que el verso acerca cuerpos en reposo
cuerpos en caída cuerpos en tránsito ante el semáforo fallido de la comunicación
uno se cree que la poesía puede maleficios
uno cree que la poesía determina circunstancias
uno cree que la poesía es dios bailando en un diptongo
uno se cree
sabe
tiene la certeza de que puede
contra el viento
contra el mar
contra la noche
contra la paloma débil que agoniza
contra el padre
contra dios y la tormenta
contra el dolor
contra los cuerpos
contra las manos mismas que la escriben
contra el poder y el llanto
contra el consuelo
contra las paces
contra el miedo a la raíz
uno se cree que la poesía puede tanto
puede tanto
tanto
tanto
y uno se equivoca
19.6.07
el closet
ayer llegué a Puerto Rico para encontrar que mi cuarto se había convertido en el almacén de tereques de mi mamá. para poder habitarlo durante mi estadía, me di a la tarea de nadar por las aguas de los objetos que los años habían acumulado en el closet. el viaje por el tiempo me quitó como diez años de encima, aunque lo propio hubiera sido lo contrario. mis faldas favoritas, mi monchichi que se chupa el dedo y miles de cartas de antiguos amores me abrieron una puerta parecida a la fuente de juventud.
11.6.07
8.6.07
highlights de mis primeros seis meses en mexico
1) el granizo en el desierto, el desierto en sí
2) descubrir que puedo aprender poemas de memoria para recitarlos los jueves en la parte de atrás de un bizarro taller de mecánica
3) vivir sin celular por tantos meses
4) ser amiga de Andrés, Fede, y Emilio (que conste que pongo el nombre de Andrés primero en la lista para que no chille)
5) visitar en su casa a Yamilé Paz Paredes, la poeta más divertida de todo Mexico, cuantas veces se me antoja; frecuentar a las poetas Maria Tabares y Lauri García Dueñas
6) haber conversado con Tito, mi mejor amigo de la primaria en Puerto Rico, en una calle cualquiera del DF a pocos días de haber llegado aquí
7) Eva Cabo y Pablo Ibáñez, quienes además de ser ambos maestros poetas, han sido acá mi familia más esencial
8) haber llegado sin querer a las barcitas del CICAM
9) haber aprendido a amar a los perros grandes en Xalapa, por culpa de una hermosa doberman llamada Maya
10) tener los Viveros de Coyoacán a cuatro cuadras de mi casa
11) tai chi dos veces en semana
12) el puente colgante de Jalcomulco
13) Amecameca con Diana y Maria
14) Tequixtepec con Saafa Fathy
15) las fiestas poéticas de fin de mes en mi casita minúscula
16) Muerte sin Fin, de José Gorostiza
17) The Ballad of the Sad Cafe, de Carson McCullers
18) La noche que amanecimos en las pozas termales de Apazapan
19) haber descubierto el arte y la libertad cotidiana como la única forma de vivir revolucionariamente
20) las desveladas no planificadas de los miércoles y algunos martes
21) la abundancia sicodélica de este país
22) la magia y la sabiduría del I Ching
23) las clases de Dolores Castro, Jaime Casillas y Eduardo Casar
24) llegar de noche a mi casita minúscula y caminar todo el callejón
25) los revens del Fede y sus amigos todos los fines de semana, la palabra "reven"
26) que Ana Elena me va a enseñar a jugar fútbol
27) el grito tribal en la fiesta de fin de semestre en casa de César
28) cambiarle todo el tiempo el nombre a Andrés
29) los temazcales con Paco, especialmente aquel de la Pirámide del Sol en Teotihuacan
30) conocer a un chico que se sabía de memoria otra traducción del mismo poema de Pessoa
31) el domingo que vino Natalia de visita
32) haber construido con la ayuda de Paco todos los muebles de mi casa
33) la piscina en Acapulco
2) descubrir que puedo aprender poemas de memoria para recitarlos los jueves en la parte de atrás de un bizarro taller de mecánica
3) vivir sin celular por tantos meses
4) ser amiga de Andrés, Fede, y Emilio (que conste que pongo el nombre de Andrés primero en la lista para que no chille)
5) visitar en su casa a Yamilé Paz Paredes, la poeta más divertida de todo Mexico, cuantas veces se me antoja; frecuentar a las poetas Maria Tabares y Lauri García Dueñas
6) haber conversado con Tito, mi mejor amigo de la primaria en Puerto Rico, en una calle cualquiera del DF a pocos días de haber llegado aquí
7) Eva Cabo y Pablo Ibáñez, quienes además de ser ambos maestros poetas, han sido acá mi familia más esencial
8) haber llegado sin querer a las barcitas del CICAM
9) haber aprendido a amar a los perros grandes en Xalapa, por culpa de una hermosa doberman llamada Maya
10) tener los Viveros de Coyoacán a cuatro cuadras de mi casa
11) tai chi dos veces en semana
12) el puente colgante de Jalcomulco
13) Amecameca con Diana y Maria
14) Tequixtepec con Saafa Fathy
15) las fiestas poéticas de fin de mes en mi casita minúscula
16) Muerte sin Fin, de José Gorostiza
17) The Ballad of the Sad Cafe, de Carson McCullers
18) La noche que amanecimos en las pozas termales de Apazapan
19) haber descubierto el arte y la libertad cotidiana como la única forma de vivir revolucionariamente
20) las desveladas no planificadas de los miércoles y algunos martes
21) la abundancia sicodélica de este país
22) la magia y la sabiduría del I Ching
23) las clases de Dolores Castro, Jaime Casillas y Eduardo Casar
24) llegar de noche a mi casita minúscula y caminar todo el callejón
25) los revens del Fede y sus amigos todos los fines de semana, la palabra "reven"
26) que Ana Elena me va a enseñar a jugar fútbol
27) el grito tribal en la fiesta de fin de semestre en casa de César
28) cambiarle todo el tiempo el nombre a Andrés
29) los temazcales con Paco, especialmente aquel de la Pirámide del Sol en Teotihuacan
30) conocer a un chico que se sabía de memoria otra traducción del mismo poema de Pessoa
31) el domingo que vino Natalia de visita
32) haber construido con la ayuda de Paco todos los muebles de mi casa
33) la piscina en Acapulco
el sexto mes de la alegría
anoche fuimos a casa de emilio, quien tiene la capacidad de transformarse en el principito cuando va al desierto, y enamorarnos a todos con sus pocos años libres, apasionados, llenos solamente de poesía. nos sentamos en el piso y llegaron ray charles y charlie parker, y luego, obviamente, el frenillo de cortázar leyendo un cacho de el perseguidor y nosotros después leyendo a huidobro en voz alta, porque la voz alta tiene a su vez su magia, piel de conjuro inevitable. después camilo cienfuegos y el che, y fidel, y la revolución doméstica del feminismo, y el humo, y la plenitud. porque nunca pensé llegar a este lugar donde leer poesía en voz alta nos contagiara de nuestro inconfesable placer pagano, de esta incapacidad social en cualquier otra parte, de este afán real por comunicarnos, y más que por comunicarnos, por sentir al unísono y reverberar todos juntos, amándonos los unos a los otros como si la vida fuera la cuerda más ronca de un contrabajo muy antiguo y un huequito para el aire en el cuerpo de un sax. ah, la maga. ah, los viajes. ah, los niños muertos. hace seis meses y una semana no hubiera podido decir esto, no sabía que el desierto me iba a cambiar así la vida, que la escuelita de locos a la que asisto tercamente de lunes a jueves me acercaría al precipicio de la felicidad, que iba a estar ayer en la playa sangrante de acapulco durmiendo tantas bien merecidas siestas (porque uno sólo se merece las cosas buenas que te pasan), que vería tantos pájaros negros rompiendo caracoles con el pico al borde de la costa. anoche dieron otra vez las cuatro de la mañana y tenía los ojos abiertos y despiertos y contentos y habladores, y comencé a escribirle a federico un cuento de una chica que soñaba que escribía con sangre sobre las paredes del esófago de un enorme tiburón blanco, y comencé a escribirle a xavier otro poema que camina sobre el mar, poesía profecía, poesía sangre, órgano vital, poesía, poesía, poesía (debo confesar que me gusta esa palabra porque tiene dos consonantes y cuatro vocales y antes no me había dado cuenta yo de nada, de nada, de nada nada).
3.6.07
intemperie
mi nuevo libro de poesía, intemperie, está disponible en edición limitada de 20 ejemplares. tiene un costo de $15 (más envío). para ordenar, por favor escriban a nicolececilia@gmail.com.
2.6.07
otra belleza
dijo pablo (en otras palabras suyas de poeta) : las cosas no pasan así, de inmediato. los cambios ocurren lentamente y a pesar de ti. un día despiertas y descubres a otra en el espejo --la que querías.
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