21.5.06

you have the right to have someone notified of your arrest (not to make a phone call yourself)

Nosotros no nos preocupamos para nada cuando A. no se apareció por tres días. Desde que su jeva se había mudado a la casa nueva no se les veía en el apartamento. A. llevaba semanas reorganizando su cuarto poco a poco porque tenía que cerrar el estudio de la escuela después de la graduación. Tenía un reguero y montoncitos de trabajos recostados sobre cada una de las paredes. Había pensado construir un mueble, trepar la cama en zancos, aprovechar el espacio y la luz del cuarto lo mejor que le saliera. Iba a pasar el verano entero pintando, por fin. Las noches que A. no venía el silencio de la casa era solo nuestro. Pero sonó el teléfono.

-¿Tú has visto a A.?- le reconocí la voz.
-No, lleva días sin venir.
-¿Tú sabes por qué, verdad?

E. hablaba en serio. Estaba sobrio y concentrado. Se preocupaba de que yo tuviera menos noticias que él.

-Él siempre se queda en casa de R. - le dije.
-They're both in jail.
-¿Qué?- Le pregunté diez cosas y no pudo contestarme ni una sola.

E. tampoco tenía idea de qué carajo había pasado con ellos.

sabotaje

por eso mismo / nunca acabo un cuento
sigue sabotéandome esta voz lírica / se rebela contra usar sus energías / rebuscando tanto / entre posibles verbos y posibles tiempos / que construyan / una narrativa consistente / una concatenación de verbos activos y pasivos / que concuerde /una trama que circule / que se suceda / que llegue al mar / y el mar / esa metáfora / que a la larga / nunca es metáfora de nada / más que de sí mismo / sabotéandome aquel verso / que nunca quiso / hablar del mar / en primer lugar

17.5.06

police brutality basics

Cuando A. se apareció por fin en casa llegó con R. Le temblaban las manos, las llaves campaneaban estruendosamente mientras subían las escaleras. Supe que llegaban por el sonido nervioso del llavero. Hablamos brevemente de pie, en el pasillo estrecho del apartamento. Me enseñaron los chichones. Estaban llenos de hematomas. R. me miraba fijo a los ojos, pero daba la impresión de que aún no regresaba de la celda, que se había quedado atrapada dentro del puño cerrado del oficial golpeándole la cara. Casi parecía que su retorno a tierra firme era una expectativa lejana e irreal. Las piernas le dolían. Tenía, igual que A., sendos moretones horizontales en los muslos, memorabilia del macanaso que la tiró al piso justo antes de que le pusieran las esposas. Ella no quería hablar de eso, decía, pero contestaba mis preguntas específicas sin resistir. Abría los ojos cada vez más grandes, mientras se paseaba entre los recovecos de su memoria, ahora invadida totalmente por los flashbacks brutales de los acontecimientos del fin de semana.

16.5.06

tercera persona

no sabía por qué andaba tan triste esa mañana. bueno, la verdad verdad, sí sabía. había presenciado el suicidio literal de una historia que le resultaba cercana y querida. no había nada que pudiera hacer para evitarlo. y tampoco quería, en cierto modo. no era problma suyo. sólo le quedaba sentirse así de cursi, más ridícula que la canción esa del bobo que se enamoraba del maniquí. esperaba el tren con paciencia, tratando de seguir su vida como si no pasara nada, porque en verdad verdad, no pasaba nada (eso lo tenía bien entendido). esperaba que el tren llegara a tiempo. esperaba llegar sin novedades al trabajo y a la casa, donde había para ella un mundo que era mucho menos que prosaico. una vida diaria normal, acompañada, una vida feliz, puede decirse. diez a seis, la cena, la película nocturna, el sofá de la sala, la lectura ocasional de un libro bueno, un poema esporádico, una bandada de aves migratorias, la yerbita de todos los días, alguna llamada telefónica, me voy donde una amiga, la soledad de los audífonos, el ritmo del temblor de los vagones, más nada. esa mañana había amanecido así, con un nudito en la garganta y un desgano que venía de cualquier parte y cualquier cosa. después fue que empezó a llover.

15.5.06

réquiem para un personaje de ficción

esto es peor que esa desolada sensación de abandono que le queda a una cuando se acaban las páginas de un libro largo que nos ha gustado mucho y nos ha acompañado en noches y viajes y ocios y compromisos aplazados. más triste aún que llegar al final del libro que estábamos leyendo en uno de esos momentos de la vida que acaban siendo como un codo, con cambios de dirección rectos y agudos, aunque nunca precisamente obtusos. voy a extrañarte. ya no podré visitarte compulsivamente, a horas inapropiadas. o entrar por las ventanas cuando estés dormido. o quedarme atrapada en la tela de araña que protege del polvo las esquinas de tu casa. ya no puedo. desapareciste del internet.

14.5.06

puentes










para Xavier, por la conversación
aquella de los ríos

una cruza puentes porque sí
sin creer estar andando sobre agua
sobre cuencas abarrotadas de cadáveres
sobre corrientes que no saben
que son también un verso de un poema
una cruza puentes al garete
sin conciencia de estar yéndose a otro lado
sin saber que las aguas comunican las orillas
más de lo que las separan
una cruza puentes como si cruzara cualquier cosa
sin pensar que no se está, realmente, en tierra firme
sin considerar el hecho
de que se pende de un alambre
a la merced de algún fenómeno atmosférico
a un paso, apenas, de la caída libre
una cruza puentes a lo loco
casi en contra de las fuerzas que sostienen al planeta
esa plataforma que detiene
el curso inescapable de la gravedad
sin pensar siquiera en que allá abajo
hay un mundo subacuático que no nos pertenece
con secretos que no irán a parar a tumba alguna
con destinos que nunca serán parte del registro de los mapas
con historias que no sabe nadie
porque nadie regresa a salvo de la muerte
una cruza puentes, tan livianamente

una cruza puentes a diario y no significa nada

12.5.06

simplezas

mi urgencia por escribir precede cualquier conciencia literaria. casi casi precede la lectura y la escritura. no hay ficción ni pretensiones eruditas. es sólo una madeja de palabras, significados y sonidos, una necesidad imperiosa de regresar al origen del pensamiento. y por eso mismo, una elección consciente de estructuras linguísticas metaprimitivas, volver a algún momento del pasado en el que supe construir columnas de poesía sin saber qué era la poesía, la sintaxis, la fonética, el grafito, mucho menos la mancha de la tinta, la posición de los dedos sosteniendo un lápiz... esa poesía.

8.5.06

salt marshes

2006 [foto mía]
ayer fuimos a ver pájaros a una reserva natural al sur de brooklyn.
entre tanto sol y tanto canto de ave la ciudad me quedó lejos por primera vez.

botellas rotas en casa del vecino

esto es idea mía / tener la casa llena / de fantasmas vivos/ presencias concretas / conocidas / gente que sepa / describir los mapas / gente que pasa / se queda / y no vuelve / y tú, tan complaciente / con esa buena fe / de ir por donde yo decida / recorrer este camino / fácil / de todos los días / que se repite / premeditadamente
esto es un / crucigrama / una sopa / un jueguito / que no tiene regla alguna / reglas de género / de número / de tiempo / de forma / reglas periódicas / consecutivas / un laberinto que es / también una ventana / esas cosas que sólo son / posibles en el cine / y yo no lo comprendo
botellas rotas / en casa del vecino / sonidos incongruentes a esta escena / alguien dijo / casualmente / me cago en diez / y el reloj marcaba / las diez en punto

far rockaway

en new york también hay playas
far rockaway / 2006 [foto mía]

más, qué rico

From: manuel clavell
Mailed-By: gmail.com
To: Nicole Delgado
Date: May 8, 2006 7:13 PM
Subject: Conque posteando correos privados

la mas sucia de las sucias, la guerra sucia, pero eso es así y qué bueno, conque posteando correos privados? la más sucia de las guerras sucias. esa calaña no sále aunque se lave. jaque mate.


From: Nicole Delgado
Mailed-By: gmail.com
To: manuel clavell
Date: May 8, 2006 9:49 PM
Subject: Re: Conque posteando correos privados

hago con mis correos lo que me dé la gana, manuel. además, el mundo debe saber lo que piensas de mí. procuraré ponerlo en mi currículo.

:D

7.5.06

¿crítica literaria o algo así?

From: manuel clavell
Mailed-By: gmail.com
To: Nicole Delgado
Date: May 7, 2006 2:14 AM
Subject: E=mc2

belleza, acabo de leer una pena tuya en derivas, un lamento de esos tantos y me pregunto cómo exiges que todo el mundo cambie pero tú no cambias. tú misma lo dijiste tan clarito tan y tan clarito que parece embuste: mija, ya estás grandecita para rabietarios.


From: Nicole Delgado
Mailed-By: gmail.com
To: manuel clavell
Date: May 7, 2006 10:18 AM
Subject: Re: E=mc2

manuel,
no sé qué carajos pretendes de mi, por qué andas buscando bulla todo el tiempo si te dejo tranquilito. plis no jodas okey, que no es contigo.



From: manuel clavell
Mailed-By: gmail.com
To: Nicole Delgado
Date: May 7, 2006 10:41 AM
Subject: Re: E=mc2

lamentablemente, erres tan arrogante que ni te interesan tus lectores. no pretendo nada de ti, sólo te leo y tu producción me parece bien desagradable: altanera, arrogante, palnfletaria, incendiaria, plana, llana, obsoleta, cortahuevos, conservadora, estación repetidora. entonces pides cambios a diestra y siniestra pero tu trabajo es estático, tú misma no eres agente de ese cambio que reclamas. "qué pena". además, y estos es una comemierdería, por supuesto, eres bastante cafre. qué es eso de que no joda? please, ahora no puedes bregar con las lecturas alternas. si tiras veneno, no esperes que te lluevan flores amarillas. a mí no me dejes tranquilito mija, tira pa ca, a ver si aguantas el empuje.

30.4.06

lectura de poesía

el poeta de hoy es un gringo gordísimo y diabético. recita sus poemas a la tele mientras confiesa su triste dieta de sofá. la luz de la galería le hace brillar la calva jincha e imprime un molesto reflejo en los lentes de sus espejuelos. el ritmo de su poesía es una abyecta letanía de confesiones calendarizadas. un récord humillante de lo que come y lo que ve. vive en casa de sus padres. engorda viendo el fútbol en espn. mira por las ventanas la vida social de sus vecinos. llora con el sitocm de turno. disfruta su soledad de re-runs. su poesía -patética, monótona y tranquila- la verdad, me gusta un poco.

ABC No Rio
156 Rivington St.
NY, NY

22.4.06

primer borrador de mi historia negra

siempre supe que no me tocaba ese poema.
que por alguna razón insuficiente
no podía nombrar esa palabra negra.
que esa era mi historia,
llena de significaciones entre líneas
que nunca me tocaban,
que me aturdían.
y yo era negra también,
aunque tú no me lo creas.
yo era negra
porque nadie sabía nada de mi padre.
yo era negra.
yo era negra porque era la otra en mi familia.
abrazada al mapa del regazo de mi abuela
para no perderme.
llena de secretos incrustados
en las capas de pintura
que acumulan las casas de cemento.
buscando entre los libros de doctor
de mi abuelito veterano,
siempre en el lugar equivocado,
pistas coherentes del sabor de mis caderas.
los espacios oscuros en los que se me cancelaba.
yo no era de allí, supongo,
yo me fijaba en otras cosas.
el discurso racista en la sobremesa de mi casa
me amargaba.
esa era yo y esa eran ellos.
eran mami, abuela, abuelo.
tal vez mi tío un poco menos,
que me llevó a mirar las putas en santurce
y siempre tuvo novias con el pelo rizo,
novias negras.
yo quería ver más allá del enrejado,
quemarme con aceite en la cocina,
engrasarme las manos,
pintar con las cenizas de las hogueras nocturnas
de los pueblos cercanos a la playa
y sin embargo, y a pesar de mi familia,
las capas de pintura,
los cuentos extendidos más allá del sueño estético,
todos trazaban pistas negras,
un lenguaje cotidiano con el acento portugués
de un negocio transoceánico
que nos hizo a todos negros,
negros en la cama los abuelos franceses,
las tías canarias,
negro también sevilla,
negro el perú,
negro todo el sur de españa,
negras las ventanas soleadas de las casas,
negros los bailes, las querencias,
la virtud del mar en la mirada.
y el problema es que no había más historia
que las enredadas genealogías familiares,
historias privadas de las que no se habla,
historias de pobreza y negligencias,
historias demasiado pobres para ser históricas,
demasiado negras para ser historias literarias.
por eso me acusaron de confesional,
folklórica, infantil, ingenua, fresa.
demasiado culo, demasiada boca,
demasiada risa, demasiado sucia,
demasiado cafre, demasiado negra,
demasiado baja. explayada. malhablada.
y ya la blancura era un contexto irracional,
fantástico y pendejo,
hecho de un mármol plástico y gomoso,
inmune a los estragos del salitre y la resaca.
y yo, rebelde, me iba a la playa
a ponerme cada vez más negra,
cada vez más pobre, más descalza.
y yo, cobarde, iba con una vergüenza blanca
en el cuerpo avergonzado,
una vergüenza lechosa y rosadita,
una vergüenza también de bultos y de carnes,
una vergüenza colonial, terrateniente, adúltera,
fornicante, blanca, violadora, víctima, violada,
una vergüenza negra en el lenguaje,
en la vida cotidiana,
inapropiada para mi casa hipócrita,
para mi casa blanca.
yo sabía bien que el mar que me rodeaba
era de áfrica,
que la luna del cielo era de áfrica,
que el cielo no cabe todo en una palma
de una mano blanca,
que el ritmo de la noche era de áfrica,
que el cansancio de los cuerpos,
que la palabra cuerpo,
que la palabra planta,
que la palabra madre,
que la palabra vida,
que la palabra casa,
que la palabra historia,
que mi historia toda.
y tracé por voluntad esa
línea imaginaria y fértil,
desde el centro genital de mis orígenes
hasta algún país de áfrica.
y aunque tú me veas así,
tan burguesa, tan perdida, tan blanquita,
yo te juro que siempre fui la negra de mi casa.
la negra con toda su connotación de estereotipo,
la negra con todos los prejuicios,
con todas las violencias.
yo era la bastarda,
la negrita, la nena malcriada,
escondida entre los márgenes
de la falda del cafetal abandonado
de mi abuela blanca.

"estigmatizado...por mente"

uf. por primera vez en mucho tiempo, ayer pasé algunas de las horas tempranas de la noche viendo telemundo. vi un no te duermas raro donde no salía el gangster y las mujeres tenían más ropa que de costumbre. después vi las noticias y debo confesar que me sentí muy satisfecha. fueron muy informativas. vi el informe de tiempo, salones inundados, accidentes de tránsito; vi al gobernador decir con su mejor cara de lechuga que el problema del déficit económico del país estaba en los sueldos de la burocracia batatera y que este año, no señor, no iban a haber almuezos ni flores para las secretarias. vi a un caballo aplastar a su jinete. vi a oscar de la hoya anunciar su próximo retiro del boxeo, vi peloteros culones corriendo a la tercera base, volví a ver el pronóstico del tiempo. sin embargo, la noticia que más me satisfizo, sin duda alguna, fue el reportaje sobre el estigmatizado de carolina. pensé que carolina debe ser un gran pueblo, que ha dado a la luz pública importantes figuras tales como julia de burgos, el gigante de carolina y ahora, el estigmatizado de carolina. yo no tenía ni idea que podíamos ser tan devotos. la mejor parte fue el tono de burla con que los reporteros cubrían el evento. se acercaban a las llagas del tipo mientras lo acusaban de loco, de haberse autoinfligido los estigmas mentalmente, después de que la película de mel gibson le causara una fuertísima impresión. wow, qué literario. sentí un poco de vergüenza de vivir tan enajenada al periodismo isleño, sentí como que llegaba tarde a una gran historia (jaja). luego, se me ocurrió que para darle vida a este espacio, queridos lectores, necesito su participación. quisiera leer todas las versiones posibles del cuento del estigmatizado de carolina... ¿alguien se la sabe? ¿alguien lo conoce? ¿qué me pueden decir de él?

20.4.06

tendido negro

El barrio es una carta de colores, una suma de materiales juntos, un montón de nidos para gente que anida bajo antenas de Direct TV. El tendido eléctrico traza las calles desde arriba, se vuelve un tendedero de chiringas y de tennis, se vuelve un moño en las esquinas y un dibujo extraño, tipo mosaico, que fragmenta el cielo para quien lo mira desde abajo. El barrio se ha vuelto un promontorio de paredes con graffitis, un mapa de cafeterías y colmados, de iglesias protestantes con micrófono, de beautys de dominicanas, de puntos fáciles de droga y un mejunje caribeño, de acentos hermanados y de pieles con olor a sal. El mar se ve de fondo. Las olas no se mueven. El cielo es una escala de grises. Y no hay atardecer.

de Xavier Valcárcel / especial para [rabietario] / www.tendidonegro.blogspot.com